¿Tu hijo escribe letras al revés? La orientación espacial en niños

MENTAL sirve para mejorar el rendimiento cognitivo, activar el cerebro y trabajar la lateralidad de manera eficaz, divertida y desafiante

A veces, el problema con los deberes no es que no se sepan la lección, sino cómo la plasman en el papel. Si tu hijo escribe letras al revés, amontona palabras, no respeta los márgenes o confunde la ‘b’ con la ‘d’, es posible que detrás haya dificultades en la organización espacial de los niños.

A veces, el problema con los deberes no es que no se sepan la lección, sino cómo la plasman en el papel. Si tu hijo escribe letras al revés, amontona palabras, no respeta los márgenes o confunde la ‘b’ con la ‘d’, es probable que exista una dificultad en la organización espacial en niños.

La ciencia detrás del orden: El cerebro y el espacio

Desde la neuropsicología, sabemos que para que nuestro cerebro entienda el espacio, necesita procesar la información de forma combinada. Este proceso es clave en la organización espacial en niños, ya que el hemisferio derecho nos da la visión general del ‘mapa’, mientras que el izquierdo nos ayuda a seguir el orden secuencial necesario para la lectura y la escritura.

Cuando la lateralidad no está bien asentada, el niño vive en un mundo espacial confuso, algo muy frecuente en dificultades de organización espacial en niños. Esto provoca que el cerebro gaste una cantidad ingente de energía simplemente en decidir por dónde empezar a escribir o cómo girar una figura mentalmente. Esa energía que se ‘evapora’ es la que le falta luego para comprender lo que está leyendo. La ciencia confirma que la neuroplasticidad permite entrenar estas rutas mediante ejercicios de lateralidad específicos que dan estructura al pensamiento y mejoran la eficiencia sináptica.

MENTAL: Una oportunidad para mejorar significativamente en casa

Conscientes de este reto relacionado con la organización espacial en niños, los psicólogos especialistas del Centro Llorens han diseñado el juego MENTAL. Su objetivo es que los niños y adolescentes puedan trabajar estos aspectos desde casa de forma dinámica y divertida, convirtiendo el esfuerzo terapéutico en un momento de disfrute compartido.

MENTAL no es un simple pasatiempo; es una herramienta técnica diseñada para mejorar la organización espacial en niños, ya que obliga al jugador a procesar distancias, formas y orientaciones a una velocidad alta. Al jugar, el niño está ‘reeducando’ a su cerebro para aprender a situarse en el espacio de forma automática, sin que ello suponga un agotamiento consciente.

¿Qué beneficios notarás en su día a día?

Cuando la organización espacial en niños mejora gracias a los ejercicios de lateralidad integrados en el juego, los cambios se reflejan directamente en su rendimiento escolar:

  1. Cuadernos más limpios y ordenados: Al mejorar la noción de los márgenes y las simetrías, la escritura se vuelve más legible y la organización visual mejora notablemente, algo clave en la organización espacial en niños.
  2. Reducción de las inversiones: Se minimizan los errores cuando un niño escribe letras al revés o comete letras espejo, ya que el cerebro consolida la orientación correcta de cada símbolo en el espacio.
  3. Agilidad en asignaturas técnicas: Entender un eje de coordenadas o interpretar mapas y figuras geométricas deja de ser un obstáculo, gracias a una mejor orientación espacial en niños y una mayor organización mental.

Organizar el espacio es, en realidad, empezar a organizar el pensamiento. Ayúdale a que su entorno escolar deje de ser confuso y se convierta en un lugar donde pueda demostrar todo lo que sabe, mejorando su organización espacial en niños y reduciendo los errores como cuando escribe letras al revés.

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